Por Patricia Sepulveda
En los últimos años, la política exterior feminista pareció ganar terreno como una nueva forma de hacer diplomacia: algunos gobiernos, inicialmente europeos, prometieron poner en primer plano la perspectiva de género en el ámbito de las Relaciones Internacionales. Primero fue Suecia en 2014, le siguieron Canadá, Francia, México y otros países. Pero en 2026 el panorama se ve diferente: algunos de esos gobiernos están abandonando estos lineamientos justo cuando consideramos que son más necesarios que nunca.
Desde 2022, Suecia abandonó la etiqueta oficial exclamando que era un slogan más que contenido práctico; Argentina dio marcha atrás, con la llegada de un gobierno conservador, reduciendo el presupuesto en la agenda feminista; Alemania reportó un retroceso, aunque continúa manteniendo algunos enfoques de género; Estados Unidos, quien no cuenta con una PEF formal, ha reducido o eliminado las oficinas específicas ante cambios en la administración federal; y por último, este año, Chile desmanteló el equipo encargado de implementar la PEF en el país.
Esta situación quedó expuesta en junio de 2026 en la Conferencia Ministerial de Política Exterior Feminista en Madrid en donde se analizó el escenario marcado por tensiones geopolíticas y el avance de narrativas anti-género en donde nos hacemos la siguiente pregunta ¿por qué estamos retrocediendo en temas de género? Para contestar a esta pregunta, tenemos varias explicaciones: la primera se debe al ascenso de gobiernos de derecha en Europa y América Latina, la segunda es sobre el financiamiento y el recorte de presupuestos para la agenda feminista, y la tercera y más compleja, es debido al aumento en el gasto militar y de defensa en la mayoría de los países que sostienen una PEF. Cuando los presupuestos se tensan entre armamento y equidad, la equidad suele perder (ICRW, 2026).
Pese al retroceso que viven los países del Norte global, algunos países africanos han mostrado su interés por adoptar este enfoque. Este contraste plantea un cuestionamiento incómodo: ¿fue la política exterior feminista una moda diplomática? La respuesta es importante pero, detrás de cada proyecto con perspectiva de género existen programas de cooperación, fondos de financiamiento para organizaciones de mujeres en temas de conflicto, seguridad y paz, lo que importa, también, es la voluntad política y los recursos que la sostienen.
International Center for Research on Women. (2026, enero 22). Defining feminist foreign policy: An analysis of the 2025 report. ICRW. https://www.icrw.org/defining-feminist-foreign-policy-an-analysis-of-the-2025-report/

