Por: América Almudena Suárez Ballinas
El actual gobernador de Nuevo León, Samuel García, comenzó su cargo en el 2021 y terminará en el 2027 y a lo largo de estos años hemos logrado construir una imagen muy particular sobre él: transparente, varonil, buen padre, extrovertido, divertido, pero ¿Cómo hemos creado esta imagen política? A través de lo que vemos en sus redes sociales.
Los que seguimos al gobernador Samuel García, sabemos que es una persona activa y constante tanto en historias como en publicaciones en Instagram, Facebook, X y Tik Tok, pero ¿Qué hay detrás de todas estas historias “orgánicas” cocinando, montando a caballo, conduciendo y hablando directamente a sus seguidores? El contagio emocional que provoca es indudable pues podemos encontrar comentarios que confirman la satisfacción y felicidad de los seguidores al visualizar la cotidianidad del gobernante tan de cerca y al instante. En ocasiones, hemos podido ver cómo tanto Samuel García como su esposa la influencer Mariana Rodríguez, postean al instante de acudir a eventos tanto de carácter político y privado como social, y rápidamente se genera una aglomeración con tal de conseguir una “selfie” con ellos, pero, ¿Qué tan genuino es el supuesto contenido orgánico del gobernador para que sus seguidores crean firmemente que él es tal y como se enseña en sus redes sociales?
El fenómeno que ha causado Samuel García a través de sus redes sociales es de tal escala que sin darnos cuenta, todos sus seguidores hemos construido una imagen política de lo que él decide enseñarnos y no de lo que realmente importa: sus acciones como gobernador de Nuevo León. Es indiscutible que ha estado involucrado en polémicas sobre supuestas concesiones millonarias de terrenos, ayudar a sus amigos empresarios en proporcionar insumos a programas públicos, entre otras, pero los ciudadanos que también son sus seguidores tienen el común denominador de aprobar sus acciones como político sin siquiera poner en duda los actos ilícitos en los que la prensa lo vea perjudicado y esto gracias a que, como personas, decidimos creer que él es como lo vemos en sus redes sociales y no vamos más allá haciendo un ejercicio de pensamiento crítico sobre lo que realmente debemos de analizar en su comportamiento como gobernador.
Es posible que su encuesta de aprobación del 80% como gobernador que vimos hace un par de semanas, se vea afectada positivamente gracias a la construcción de la imagen política que, gracias a su gran equipo de marketing digital, nos han construido a través de lo que vemos y escuchamos en las redes sociales del gobernador.

